20 mayo 2010

Pequeña visita

Hace unos días, mientras dibujaba, tuve una visita que estuvo un rato haciéndome compañía. Paseó por la hoja unos veinte minutos minutos y hasta parecía que a veces se frenaba a ver mis bocetos, tal es así que en más de una ocasión tuve que frenar el trazo para evitar aplastarla. En un momento, dejé de dibujar y me dediqué a observarla. En un hábil movimiento se subió al lápiz y se puso a recorrelo de punta a punta. Fue entonces que salí corriendo a buscar la cámara, se ve que el flash captó su atención, porque me miró y me dijo: "Mis ideas, muy superiores a las de esa mosca, te van a costar dos saquitos de azúcar... y nada de dibujos que me incriminen".